Tempranillo: la uva de los mil vinos; la tinta estrella de La Mancha

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Trazabilidad como garantía de calidad

Como cada segundo jueves de noviembre, la uva tinta con más arraigo en La Mancha, la Tempranillo, se convierte en la gran protagonista. Es por ello, que este jueves, 10 de noviembre, celebramos el Día Internacional del Tempranillo. Sin duda, una variedad que ha encontrado en La Mancha el mejor terroir para crecer y expresar su carácter más fascinante, logrando darnos un sinfín de alegrías y reconocimientos ante la crítica nacional e internacional más exigente. En este post, descubrimos más sobre esta variedad, también conocida como la uva de los mil vinos, por su capacidad de producir un gran abanico de estilos de vinos.

La Tempranillo: origen e historia

Vino y uva Tempranillo en un paisaje típico de La Mancha

De origen español, no se sabe exactamente de qué punto del país procede; no obstante, hay documentos escritos del siglo XVI por el célebre agrónomo, Gabriel Alonso de Herrera (1470-1539) en los que los expertos creen que describe la Tempranillo bajo el nombre de «Aragonés». Una denominación que evolucionó hasta la actual, la Tempranillo, debido a su maduración temprana, con respecto a las demás variedades. Aunque también es conocida por multitud de nombres según su zona de cultivo. Por ejemplo, en La Mancha es conocida como Cencibel.

Se cree que Las órdenes religiosas extendieron su cultivo por toda España, llegando, por primera vez, a La Mancha

Además, está demostrado que su genealogía procede del cruce de dos variedades más primitivas: Benedicto y Albillo Mayor; dos variedades que, en la actualidad, apenas cuentan con 100ha en toda España. La conquista de la Tempranillo por la geografía española, vino dada por las órdenes religiosas; en concreto, la Orden del Císter. A través de la red de monasterios, extendieron su cultivo por el resto de las regiones.

La Tempranillo es la variedad más representativa de la D.O. La Mancha, con 55.110.813 litros declarados en 2021; un 47% de la producción total

A pesar de no encontrar un origen exacto, la Tempranillo forma parte de la cultura vinícola del país, presente en 28 denominaciones de origen del país. Su gran capacidad de adaptación, así como su calidad y versatilidad, la han convertido en una de las variedades más famosas del mundo, con especial mención en la D.O. La Mancha. Y es que, siendo el mayor viñedo del mundo, su producción alcanza el 47% del total de variedades cultivadas bajo este sello de calidad.

Características de la variedad en La Mancha

Racimos Tempranillo DO La Mancha

Es la uva de las mil caras; la uva de los mil vinos. Por eso, la Tempranillo en La Mancha se desarrolla y manifiesta de forma diferente a otros terruños. Respecto a las características morfológicas de los racimos, suelen ser cilíndricos, aunque algunos pueden ser alados.

Las mejores uvas Tempranillo nacen en zonas de alta insolación y con temperaturas nocturnas frías, como en La Mancha

Por otro lado, durante su ciclo, su brotación sucede a mediados de abril, así como aflora a últimos de mayo. Finalmente, y tal y como ha originado su nombre, su maduración es temprana, llegando a ser cosechada en torno al 25 de agosto.

¿Cómo son los vinos Tempranillo D.O. La Mancha?

Tinto joven Tempranillo DO La Mancha, frente a molinos de viento

Tal y como hemos señalado antes, la variedad Cencibel o Tempranillo es la principal de las uvas tintas en la Denominación de Origen La Mancha; también es la de mayor prestigio por su calidad en el ámbito nacional. Su versatilidad permite elaborar vinos tintos jóvenes o con crianza, en sus versiones de monovarietal o en coupage con otras. Su producción es moderada, aunque de una altísima calidad.

De La Mancha nacen tempranillos francos, frescos (en su juventud), muy afrutados y fáciles de beber

En general, los vinos Tempranillo en La Mancha poseen una intensidad colorante media-alta, cuyas tonalidades se asemejan a la cereza y a la picota; cuando son jóvenes, presentan tonalidades azuladas. Es también en su juventud cuando desprenden aromas que recuerdan los frutos rojos (cereza, frambuesa, etc).

Los vinos Tempranillo de La Mancha se expresan con una acidez moderada

No obstante, sus aptitudes permiten desarrollar un gran potencial en periodos de guarda. Es por ello, que son ideales para elaborar vinos denominados «medias crianzas», con periodos cortos en madera. Así se obtienen vinos que cuentan con los aromas derivados de la madera, pero conservando sus características afrutadas.

 

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