Noche de San Juan, no es solo un cambio de estación

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Vino manchego dando la bienvenida al verano
Vino manchego dando la bienvenida al verano

Tras un año atípico en la que las precipitaciones han caído a finales de la primavera, damos la bienvenida al verano. Dejando atrás las intensas lluvias que han asolado todos los rincones de la Península Ibérica, llegan los días de calor y sofoco. Hoy, La Mancha se prepara para una noche mágica llena de tradición, la Noche de San Juan, que nos remite al cambio de estación, de la primavera al verano.

Desde los albores del tiempo

La celebración del cambio de estación es una fiesta que ya se celebraba en los albores de la civilización. Este día, en la época de la Prehistoria ya se festejaba a través de reunirse la gente sobre las construcciones que habían erigido para dar la bienvenida al verano como por ejemplo Stonehenge. Estas construcciones se alineaban con la salida del sol para darle las gracias y así favorecer el crecimiento de los cultivoVino manchego dando la bienvenida al veranos.

Esta influencia se puede seguir observando a lo largo de la historia, como por ejemplo en las antiguas tribus del norte de Europa las cuales se reunían alrededor de hogueras. Este rito se ha extendido a muchos países de Europa como Portugal, Reino Unido, Dinamarca, España etc.

Stonehenge, construcción prehistórica para celebrar el solsticio de verano
Stonehenge, construcción prehistórica para celebrar el solsticio de verano

Esta festividad también estaba llena de amor, adivinación y festivales de fuego, todo ello maridado con bebidas espirituosas como el vino. No obstante, también servía para dar energía al sol para que mantuviese potente el crecimiento de los cultivos y poder garantizar una cosecha abundante. Por tanto, estamos ante un evento natural que la gente aprovechaba para pedir prosperidad en sus cosechas, ya que de ellas dependían sus vidas.

Las uvas se tiñen para el verano

La Mancha tiene una de las mejores condiciones climatológicas para la maduración de la uva de entre todas las regiones. Las más de 3.000 horas de insolación que reciben nuestros viñedos, así como la sequedad propia del territorio, reducen el riesgo de enfermedades y favorecen una adecuada maduración. Esto da como resultado unos vinos de color intenso con gran fuerza aromática.

En el proceso de maduración de la uva, vamos a observar la fase del envero, que representa una transición entre el crecimiento de la uva y su maduración. Una vez se produce, la gente puede deleitar su mirada con el cambio de color que se produce en las extensas llanuras manchegas ocupadas por viñedos. Las uvas tintas se vuelven de un color rojizo y azulado, mientras que para las variedades blancas se vuelven rubias o amarillas.

El terruño manchego, el ideal para cultivar la vid
El terruño manchego, el ideal para cultivar la vid

Este acontecimiento nos señala la cuenta atrás que permite calcular aproximadamente la fecha para iniciar la vendimia. Hay que tener en cuenta que el plazo de maduración va a depender de las variedades de uva y su clima. Pero para determinar una buena cosecha, haremos gala de nuestras técnicas más avanzadas de viticultura observando los parámetros de madurez en las uvas. Una vez alcanzado los parámetros ideales se puede efectuar la vendimia y su posterior elaboración de los vinos.

Terraza y copa de vino en mano

Todos sabemos lo que nos remueve en nuestro interior la llegada del solecito veraniego, las ganas de socializar en una terraza. Las temperaturas empiezan a aumentar al igual que las ganas de la gente de salir a la calle para realizar diferentes actividades al aire libre, como correr, montar en bicicleta, leer en un parque bajo la sombra de un árbol etc. Lo que llama la atención no es la realización de estas actividades, sino donde convergen una vez terminadas, en la terraza de un bar.

Los reptiles buscan el sol para calentar su sangre y de forma parecida lo hacemos los humanos, los cuales en época veraniega con un sol que calienta el ambiente, salimos a la calle en busca de tres sencillas cosas: una silla, una sombrilla y un refresco. En nuestro caso, una copa de vino blanco fresquito ideal para maridar con tapas gastronómicas suaves y veraniegas.

Molinos de Alcázar de San Juan, corazón de La Mancha
Molinos de Alcázar de San Juan, corazón de La Mancha

Llegados a este punto del año, solo queda disfrutar de un buen vino manchego descansando bajo una sombrilla y rodeado de nuestra gente. ¡No desaproveches esta emblemática estación!

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