Alcázar de San Juan se convirtió en el epicentro del sector vitivinícola regional con la entrega de los galardones que reconocen la excelencia de los vinos embotellados bajo la Denominación de Origen La Mancha.
En un evento que ya es tradición y referente para el sector, el edificio «Vinos del Quijote» acogió la gala de los Premios a la Calidad 2026. Este certamen, que alcanza casi cuatro décadas de historia, no solo busca galardonar a los mejores caldos, sino también poner en valor la dedicación de las bodegas y viticultores que elevan el prestigio de la región en cada botella.
Un palmarés de excelencia
La competencia fue reñida. Tras una rigurosa cata a ciegas realizada ante notario el pasado 23 de febrero, el jurado profesional seleccionó a los ganadores entre 158 finalistas. El resultado final dejó un balance de 90 galardones repartidos en 35 medallas de Oro, 28 de Plata y 27 de Bronce, reflejando la enorme diversidad y el dinamismo de una oferta que abarca desde blancos vibrantes hasta tintos de gran complejidad.
El respaldo de una añada histórica
Este reconocimiento llega en un momento dulce para la Denominación de Origen. El Consejo Regulador ha calificado oficialmente la añada 2025 como «Excelente». Los informes técnicos destacan el equilibrio, la tipicidad de las variedades y una expresión aromática sobresaliente, factores que se han visto reflejados en el altísimo nivel de los vinos premiados este año.

Un compromiso con el territorio
Durante la ceremonia, Carlos David Bonilla, presidente del Consejo Regulador, hizo un llamamiento a la sociedad para que se convierta en embajadora de sus propios productos. Según Bonilla, el reconocimiento a la calidad debe ir acompañado de una labor de promoción activa: “Es fundamental exigir productos de cercanía en la hostelería y recomendar los vinos de nuestra tierra; esa es una tarea personal que nos beneficia a todos”.
Por su parte, el Consejero de Agricultura, Julián Martínez, subrayó que estos premios son el «reflejo del orgullo de Castilla-La Mancha» y un incentivo para que las bodegas continúen profesionalizándose y apostando por la mejora constante en sus procesos de elaboración.
Con esta nueva edición, la DO La Mancha reafirma su posición como una de las zonas productoras con mayor proyección y compromiso con la calidad del país, celebrando el éxito de un sector que es motor económico y cultural de la región.





